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3 Razones de Peso para Dejar de Fumar Tabaco

La toxicidad del humo y el incremento del riesgo de infarto y de cáncer son algunos de los principales motivos que, a juicio de expertos del Hospital NISA Pardo de Aravaca (Madrid), deberían servir para abandonar el tabaco a lo largo de este año. Y es que, en el humo de un cigarro hay 4.000 sustancias químicas, de las cuales, como mínimo, 250 son nocivas y más de 50 cancerígenas para el ser humano. Además, en el cigarro están presentes otras sustancias como el alquitrán, arsénico y formaldehído.

Asimismo, el tabaquismo es el principal factor de infarto cerebral entre la población joven aunque, cinco años después de dejar de fumar, los riesgos de sufrir uno son la mitad que una persona que haya seguido fumando. Pero la toxicidad del humo también afecta a los no fumadores. De hecho, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), unos 700 millones de niños, respiran aire contaminado por el tabaco. Del mismo modo, el tabaco aumenta la posibilidad de tener cáncer hasta 20 veces más en casi todos los órganos del cuerpo. Del mismo modo, prosiguen, elimina el colágeno y acelera el envejecimiento de la piel, mientras que dejar de fumar retrasa la aparición de líneas de expresión y la flacidez facial.

Desde los primeros minutos que se deja de fumar, el cuerpo intenta volver a la normalidad, a los 20 minutos la presión arterial y frecuencia cardiaca se estabilizan, a las 24 horas, el monóxido de carbono desaparece del organismo y los pulmones comienzan a expulsar los residuos del tabaco, a los 3 meses han mejorado la circulación y los problemas respiratorios.

El tabaco es un oxidante muy potente, que provoca el envejecimiento acelerado del organismo: la piel pierde luminosidad y firmeza, en los pulmones se desarrolla enfisema, en las arterias favorece la arterioesclerosis y se generan problemas cardiovasculares, y en todas las células puede provocar la degeneración que lleva al desarrollo del cáncer. 

Existen varios métodos para dejar el tabaco, como los parches, las goma de mascar ó la hipnosis.  Pero ninguno de ellos puede imitar el componente psicológico de fumar un cigarro, ni sustituir el elemento social y psicológico que conlleva la actividad de fumar.   Por ello, el cigarro electrónico es una muy buena opción para alejarse del tabaco, pues emula la actividad de fumar y conserva los elementos psicológicos y sociales que esta actividad implica.  La diferencia es que con el cigarro no se consume tabaco, ni las muchas sustancias asociadas al cigarrillo tradicional.  Incluso, el consumo de nicotina en el cigarro eletrónico es opcional y el consumidor puede medir cuánta cantidad de nicotina, desea consumir con su cigarro electrónico.   Para más información de qué es y cómo funciona el cigarro electrónico como un método efectivo para dejar de fumar, te invito a dar clic AQUÍ a un video que habla del tema.

 

Fuente: eleraldo.es